top of page

ATACAN A BALAZOS BUS DE TRANSLIMA EN SAN MARTÍN DE PORRES DEJANDO AL CONDUCTOR HERIDO

4 sept
3 min de lectura

Un vehículo de color rojo interceptó la unidad de transporte público en el cruce de las avenidas Izaguirre y Santa Rosa, efectuando al menos cinco disparos contra la cabina. El chofer, identificado como José Carlos Carhuapoma López, resultó con cortes por esquirlas de vidrio y el roce de un proyectil en el rostro, siendo trasladado de urgencia a un hospital. La Policía Nacional investiga un presunto móvil de extorsión, a pesar de que el conductor descartó inicialmente recibir amenazas.


Foto: La Republica
Foto: La Republica

Un violento atentado armado contra un bus de la empresa Translima se registró durante la madrugada del jueves 3 de septiembre de 2026 en el cruce de las avenidas Santa Rosa e Izaguirre, una concurrida zona comercial en el distrito de San Martín de Porres. El conductor de la unidad de transporte, José Carlos Carhuapoma López (38), resultó herido tras sufrir el roce de una bala en la mejilla y cortes por esquirlas de vidrio en diversas partes del cuerpo. Este hecho es de suma importancia porque reaviva la alarma social por la vulnerabilidad de los transportistas en Lima Metropolitana frente a las mafias de cobro de cupos y extorsión, poniendo en peligro no solo la integridad de los conductores, sino también la de los pasajeros que viajan a bordo de estas unidades.


De acuerdo con las investigaciones preliminares, el ataque ocurrió alrededor de las 5:00 a. m., en momentos en que la unidad cubría su ruta habitual con pasajeros a bordo. Un automóvil de color rojo interceptó el paso del bus y, de forma inmediata, se percutaron al menos cinco disparos dirigidos de manera directa hacia la cabina principal. Los proyectiles destrozaron una de las ventanas del lado izquierdo de la carrocería, provocando que los fragmentos de vidrio impactaran sobre el chofer. Tras desatar la balacera, uno de los ocupantes del auto rojo descendió del vehículo para huir a pie de la escena.


Debido a la rapidez con la que escaparon los atacantes tras el tiroteo, no se registró una persecución policial inmediata ni capturas en flagrancia de sospechosos. Minutos después, agentes de la Policía Nacional del Perú (PNP) y personal de Serenazgo de San Martín de Porres llegaron al punto para acordonar el área, restringiendo el tránsito de manera temporal para iniciar las pesquisas.


En cuanto a las pruebas materiales recopiladas, los reportes iniciales presentan variaciones: mientras que se ordenó la participación de peritos de criminalística para buscar casquillos percutidos en la avenida, las actas de intervención policial detallaron que en el lugar exacto no se hallaron casquillos de arma de fuego, aunque sí se constataron tres orificios de bala en la ventana lateral izquierda y en la ventana del lado del conductor. Dado que por el momento no se cuenta con sospechosos detenidos, no se incautaron armas, granadas o notas extorsivas en poder de implicados en la escena, y tampoco se registran actualmente resoluciones ni medidas de prisión preventiva dictadas por el Poder Judicial en torno a este caso.


La relevancia de este ataque radica en que Translima ya ha sido blanco de constantes amenazas delictivas con anterioridad. Representantes del gremio de transportistas de Lima Sur señalaron previamente que la compañía enfrenta amedrentamientos sistemáticos y exigencias de dinero de hasta seis organizaciones criminales dedicadas al cobro de cupos.

Los atentados contra esta empresa se han vuelto recurrentes y con consecuencias fatales: el pasado 6 de julio, un conductor de la misma compañía falleció acribillado a balazos en la intersección de las avenidas Túpac Amaru y Chimpu Ocllo, en Carabayllo. Asimismo, la empresa sufrió otro atentado violento entre el 3 y el 5 de agosto. Sin embargo, en esta ocasión y tras ser interceptado, el conductor herido aseguró preliminarmente ante la Policía Nacional que la empresa Translima no venía siendo víctima de extorsión, por lo que el móvil exacto continúa bajo evaluación de las autoridades.


En la actualidad, José Carlos Carhuapoma López permanece internado en el Hospital Luis Negreiros Vega de Callao, donde recibe atención médica por las lesiones sufridas a consecuencia del ataque. El estado del proceso judicial se mantiene en fase de investigación preliminar por parte de la Policía Nacional, cuyos agentes se encuentran analizando las grabaciones de las cámaras de videovigilancia de los comercios aledaños para rastrear la placa de la camioneta roja y lograr identificar plenamente a los autores del atentado.

Comentarios


bottom of page