EL PORTAAVIONES USS ABRAHAM LINCOLN REGRESA A ESTADOS UNIDOS ANTE CRISIS DE SALUD MENTAL Y MALAS CONDICIONES DE SU TRIPULACIÓN.
Tras 265 días de despliegue ininterrumpido en el mar, la Marina de Estados Unidos ordenó el retorno del buque ante denuncias de legisladores sobre escasez de alimentos, contaminación del agua y preocupantes incidentes de salud mental entre sus 5,000 efectivos.

El secretario de la Marina, Hung Cao, anunció el regreso del portaaviones USS Abraham Lincoln a los Estados Unidos tras un prolongado despliegue militar de más de nueve meses que incluyó misiones en el Mediterráneo, el Caribe y Oriente Próximo. La medida se oficializó en agosto de 2026 luego de que se filtraran denuncias sobre graves deficiencias en las condiciones de vida de los 5,000 militares a bordo, quienes establecieron un récord moderno de más de 200 días sin atracar en puerto. Este retorno es considerado de suma importancia para mitigar el deterioro de la salud mental de la tripulación y responder a las exigencias de supervisión por parte del Congreso estadounidense.
La situación crítica a bordo se hizo pública tras una carta del senador Richard Blumenthal, quien denunció la escasez de suministros básicos, fallas en los sistemas de desagüe y la contaminación del agua potable. El pasado 3 de agosto, se reportó un incidente donde un marinero cayó por la borda en el estrecho de Ormuz, siendo rescatado ileso en menos de una hora; las autoridades calificaron el suceso como un episodio relacionado con la salud mental. Cronológicamente, estas denuncias se agravaron con informes de medios especializados que citaron intentos de suicidio de tripulantes que trataron de lanzarse al mar debido al agotamiento extremo por jornadas de hasta 16 horas sin días libres.
Durante reuniones informativas en San Diego, familiares de los marineros manifestaron entre lágrimas que las raciones de comida se redujeron a media taza de arroz y dos tortillas, además de reportar duchas con moho e inodoros malogrados. Ante la presión política, el Pentágono confirmó que el portaaviones USS George Washington ya se encuentra en tránsito para relevar al Lincoln en Oriente Próximo. Aunque el secretario de Defensa, Pete Hegseth, calificó los informes de "fake news", la Marina reconoció que se han tenido que ajustar los planes de alimentación y limitar las comunicaciones de la tripulación debido a las altas amenazas operativas en la guerra contra Irán.
El despliegue del USS Abraham Lincoln refleja el desgaste estratégico de Estados Unidos en múltiples conflictos internacionales, habiendo participado previamente en la operación militar en Venezuela que permitió la captura de Nicolás Maduro. Esta crisis interna en la Marina ocurre en una semana de alta sensibilidad por desastres naturales en la región, coincidiendo con las labores de ayuda tras el terremoto de 7.4 en Colombia y el simulacro nacional en Perú que ensayó la respuesta ante un sismo de magnitud 8.8. La situación del buque ha generado un intenso debate bipartidista en el Senado sobre la capacidad de preparación de las fuerzas navales ante misiones tan prolongadas.
En la actualidad, el USS Abraham Lincoln navega con destino a su base naval en San Diego, California, mientras el Pentágono asegura que el bienestar de los marineros es su prioridad absoluta. El estado del proceso indica que el relevo por parte del portaaviones USS George Washington se concretará en los próximos días, mientras comisiones del Congreso estadounidense han anunciado investigaciones formales sobre las condiciones de vida y los protocolos de salud mental a bordo de la flota.




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