FISCALÍA RECUPERA EN JAÉN LOS RESTOS DE UNA VÍCTIMA DE DESAPARICIÓN FORZADA POR EL MRTA EN 1993
La exhumación de los restos óseos, vestimentas y objetos personales se realizó bajo un enfoque humanitario en el caserío Potreros, región Cajamarca; las evidencias fueron trasladadas a la Unidad Médico Legal de Chiclayo para someterlas a análisis forenses que permitan su plena identificación y posterior entrega digna a los familiares.

La Fiscalía Penal Supraprovincial Especializada en Derechos Humanos y Contra el Terrorismo de Lambayeque y peritos del Equipo Forense Especializado (EFE) recuperaron los restos óseos de una víctima de desaparición forzada en el caserío Potreros, en la provincia de Jaén (Cajamarca). El hallazgo y exhumación, informados por el Ministerio Público este miércoles 12 de agosto de 2026, corresponden a una persona que presuntamente falleció en 1993 a raíz de una incursión armada de la organización terrorista Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). La relevancia de esta diligencia radica en su enfoque humanitario y en el firme compromiso fiscal con la verdad, la memoria y la reparación para los deudos de las víctimas del periodo de violencia que sacudió al Perú entre los años 1980 y 2000.
De acuerdo con las investigaciones del Ministerio Público, los trágicos hechos se remontan a 1993, año en el que una columna armada del MRTA incursionó violentamente en la zona de Potreros, provocando el deceso y la desaparición forzada de la víctima, quien actualmente se encuentra en proceso de identificación. Para proceder con la recuperación de los restos, la fiscal Miryam Sofía Vásquez de la Cruz lideró las operaciones de exhumación en el terreno. En el lugar, los especialistas forenses desenterraron no solo la estructura ósea del afectado, sino también elementos asociados claves, tales como prendas de vestir y otros objetos personales que resultarán fundamentales para el cotejo científico.
Durante el desarrollo de la diligencia en el caserío de Jaén, la Dirección General de Búsqueda de Personas Desaparecidas (DGBPD) estuvo presente para brindar atención psicosocial de soporte a los familiares directos que presenciaron las labores. Tras finalizar la exhumación, todas las muestras recuperadas fueron puestas bajo una estricta cadena de custodia de ley. Posteriormente, se procedió a su traslado y resguardo en las instalaciones de la Unidad Médico Legal de Chiclayo, donde las evidencias permanecerán protegidas para la realización de las pruebas científicas.
Este hallazgo se enmarca dentro de las acciones de reparación frente a la violencia que sufrió el país durante las dos últimas décadas del siglo XX. En su informe final del año 2003, la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) concluyó que el conflicto armado interno dejó alrededor de 69,000 víctimas en total, señalando a Sendero Luminoso como el principal causante, en un contexto donde también operó el grupo de corte marxista MRTA. Históricamente, las acciones de esta última agrupación terrorista se redujeron hasta desaparecer en la práctica tras el asalto militar del 22 de abril de 1997 a la residencia del embajador de Japón en Lima, operativo de rescate que culminó con el deceso de su entonces líder, Néstor Cerpa Cartolini, y de una de sus decenas de seguidores.
En la actualidad, las evidencias exhumadas en Cajamarca se encuentran bajo resguardo en la sede de Chiclayo. El estado del proceso judicial y humanitario se concentra ahora en la fase de análisis forenses especializados para lograr la identificación plena de la víctima. Una vez que concluyan estos estudios, la fiscalía coordinará la restitución oficial e inhumación digna de los restos según las costumbres de sus deudos, garantizándoles de este modo su derecho a la verdad, la justicia y el debido duelo familiar.




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