FUERTE TERREMOTO DE MAGNITUD 7.2 EN AYACUCHO DEJA HERIDOS, DAÑOS MATERIALES Y RÉPLICAS EN EL SUR DEL PERÚ
El movimiento telúrico, con epicentro al norte de Coracora y una profundidad de 108 kilómetros, causó lesiones leves a pobladores, afectó decenas de viviendas, centros de salud y colegios, y generó alarma en varias regiones. El Instituto Geofísico del Perú reportó réplicas de hasta 4.2 grados de magnitud, mientras las autoridades de Defensa Civil descartan víctimas mortales y mantienen el monitoreo constante en las zonas afectadas.

Un potente terremoto de magnitud 7.2 sacudió la sierra sur del Perú el jueves 20 de agosto de 2026 a la 1:00 p.m., teniendo como epicentro un punto ubicado a 35 kilómetros al norte del distrito de Coracora, en la provincia de Parinacochas, región Ayacucho. El evento sísmico involucró a miles de pobladores de diversas regiones como Cusco, Apurímac, Ica, Arequipa e incluso Lima, quienes evacuaron ante el prolongado remezón de casi un minuto. Este suceso es de suma importancia porque, a pesar de no registrarse víctimas fatales directas, causó daños en viviendas, colegios y establecimientos de salud, reavivando la preocupación sobre la alta actividad sísmica en el país y poniendo a prueba la capacidad de respuesta inmediata de las autoridades de Defensa Civil.
El fuerte sismo se inició a las 13:00:16 horas, liberando energía de manera continua durante unos sesenta segundos y provocando pánico en la población, que abandonó de inmediato sus viviendas y centros de labores en busca de zonas seguras. Debido a que este hecho corresponde a un desastre natural de carácter geofísico y no a un hecho criminal, el caso no involucró ningún tipo de ataque armado, persecución de la policía, capturas de sospechosos en flagrancia, ni incautación de evidencias tales como armas de fuego, granadas o notas extorsivas, así como tampoco decisiones judiciales de naturaleza penal. En su lugar, el reporte de la emergencia detalla que el sismo principal fue sucedido por varias réplicas, destacando una de magnitud 4.2 registrada a las 16:30 horas y otra de 4.0 a las 20:24 horas del mismo jueves. Posteriormente, durante la madrugada del viernes 21 de agosto, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) reportó dos movimientos adicionales de magnitud 3.5 en Camaná (Arequipa) y 3.4 en Ocuviri (Puno).
Tras el sismo, el ministro de Defensa, Rafael Belaúnde, informó al Pleno del Congreso que el movimiento telúrico dejó heridos leves y afectaciones en infraestructuras de la zona epicentral. De acuerdo con el reporte del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), el sismo dejó dos personas lesionadas con heridas leves sufridas durante el proceso de evacuación rápida en Coracora —o tres heridos según un reporte complementario de Defensa— y no se registraron víctimas mortales directas. En cuanto a la infraestructura, se reportaron daños estructurales en cinco planteles educativos de Coracora, uno en San Pedro, tres instituciones de salud en Ayacucho y el Hospital Regional de Cusco. Asimismo, se registraron daños en ocho viviendas de Puquio, doce en la provincia de Puyo, y cortes del servicio eléctrico en los departamentos de Ica y Ayacucho que afectaron a más de 9 mil personas. En el plano de las vías de comunicación terrestres, se reportaron deslizamientos de tierra y caídas de rocas en cerros aledaños a Coracora, Chancas y vías de Apurímac, interrumpiendo temporalmente el tránsito.
La alta sismicidad en el Perú es recurrente debido a su ubicación geográfica sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, donde el proceso de subducción continuo de la placa de Nazca bajo la placa Sudamericana genera una fricción constante que acumula inmensas cantidades de energía. La relevancia de este caso radica en que, según el presidente del IGP, Hernando Tavera, la gran profundidad del epicentro (108 kilómetros) fue el factor determinante que evitó una destrucción crítica en la superficie y previno una tragedia mortal, aunque permitió que las ondas sísmicas tuvieran un radio de percepción sumamente amplio, sintiéndose desde Lima hasta Puno. Este terremoto se suma a una racha de sismos de gran escala registrados a nivel global durante agosto de 2026, que incluye un fuerte temblor de magnitud 7.4 en Colombia el 10 de agosto y otro de 7.7 en Indonesia el 14 de agosto. Asimismo, el evento afectó el patrimonio cultural de Coracora, donde se tuvo que trasladar la efigie de la Virgen de las Nieves a un lugar seguro debido a graves grietas visibles detectadas en la cúpula de su iglesia matriz.
En la actualidad, las brigadas de intervención rápida del Indeci y equipos especiales del Grupo de Intervención Rápida para Emergencias y Desastres (GIRED) continúan en las zonas afectadas realizando la evaluación de daños y entregando ayuda humanitaria a las familias damnificadas. Las Fuerzas Armadas se mantienen en alerta en la región para brindar apoyo logístico y aéreo en la Panamericana Sur, afectada por los deslizamientos de cerros. Al ser un evento originado exclusivamente por la naturaleza, el caso carece de investigados bajo mandato de prisión preventiva o de causas penales en el Poder Judicial, concentrándose el estado de las acciones en el monitoreo científico de los sismógrafos del IGP y en las labores de reconstrucción civil de las viviendas e instituciones dañadas.




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