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MÁS DE CUATROCIENTAS EDIFICACIONES AFECTADAS POR TERREMOTO EN PANAMÁ

12 oct
3 min de lectura

Un fuerte sismo de magnitud 7,7 sacudió el suroeste de Panamá, dejando al menos 27 heridos, unos 300 evacuados y más de 400 edificaciones dañadas sin reportar víctimas fatales.


Foto: El Comercio
Foto: El Comercio

Un poderoso terremoto de magnitud 7,7 sacudió la República de Panamá el viernes 9 de octubre de 2026, provocando el colapso parcial de infraestructuras, el pánico de la población y la evacuación de cientos de ciudadanos. El evento telúrico tuvo su epicentro cerca de la localidad de Tonosí, en la provincia de Los Santos, registrando impactos significativos en nueve provincias del país y sintiéndose con gran intensidad en los rascacielos de Ciudad de Panamá. Este desastre natural reviste una trascendental importancia institucional y social para la nación, puesto que dejó un saldo preliminar de al menos 27 heridos leves, más de 400 edificaciones afectadas —entre residencias, colegios y hospitales— y motivó la inmediata intervención del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) para coordinar la respuesta de emergencia.


Los hechos se desencadenaron cuando el movimiento telúrico de magnitud 7,7 registrado por el USGS (o 7,5 según el Instituto de Geociencias local) remeció el suroeste panameño. En la provincia de Los Santos, donde se localizó el epicentro, el sismo provocó daños en 14 residencias, cinco hoteles, cuatro hospitales, 22 centros educativos y 18 edificios gubernamentales, además de dejar a seis personas con lesiones menores. Ante el incremento del nivel del mar registrado tras el remezón, cerca de 300 pobladores de una comunidad costera fueron evacuados hacia zonas más elevadas, mientras que cinco comunidades quedaron incomunicadas por deslizamientos de tierra y daños en puentes y carreteras.


En la provincia de Coclé, especialmente en la localidad de Penonomé, se contabilizaron 50 residencias afectadas, 17 heridos leves y el colapso de una de las torres de la catedral de San Juan Bautista mientras el obispo Edgardo Cedeño y varios sacerdotes sostenían una reunión. Asimismo, uno de los costados del edificio de la Gobernación de Coclé colapsó por completo. Por su parte, en Ciudad de Panamá, la intensidad de la sacudida llevó a miles de personas a abandonar de emergencia los rascacielos y ocupar las calles ante el riesgo de derrumbes. Por tratarse de un fenómeno sísmico de carácter natural y no de un hecho delictivo, esta emergencia no conllevó persecuciones policiales, capturas de sospechosos con armas o explosivos, ni resoluciones de prisión preventiva por parte del Poder Judicial.


La magnitud del desastre se refleja en la afectación total de 142 viviendas, cuatro edificios residenciales, 188 centros escolares, 20 instalaciones de salud, 26 edificios gubernamentales, 13 iglesias, siete hoteles, nueve puentes, tramos de la red vial y plantas potabilizadoras. Tras el sismo principal, los organismos técnicos han registrado más de un centenar de réplicas, mientras que una alerta inicial de tsunami en la costa del Pacífico fue posteriormente descartada por las autoridades. La trascendencia internacional de la emergencia motivó que el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, agradeciera públicamente a través de la red social X las muestras de apoyo recibidas de mandatarios de países hermanos como Colombia, Perú, Chile, México, Ecuador, El Salvador y Venezuela, así como del Secretario de Estado de los Estados Unidos.


En la actualidad, el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) y los gobiernos locales continúan ejecutando la Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN) en las nueve provincias golpeadas. El estado de la emergencia se mantiene bajo control técnico sin que se hayan reportado víctimas mortales ni personas desaparecidas, mientras las brigadas estatales trabajan en la rehabilitación de vías e infraestructuras básicas y en la atención de las familias albergadas.


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