PEDRO CASTILLO NIEGA ROMANCE CON DIPUTADA PALOMINO Y AMENAZA CON REVELAR REUNIONES SECRETAS EN BARBADILLO
El expresidente rechazó las versiones de una relación sentimental con la parlamentaria Catherin Palomino tras la difusión de chats donde ella se autodenominaba su pareja e insultaba a la familia del exmandatario. Mientras la legisladora denuncia la vulneración de su teléfono, Castillo asegura que las visitas que recibe son estrictamente políticas y adelantó que pronto revelará quiénes participaban en reuniones irregulares en el penal años atrás.

El expresidente Pedro Castillo y la diputada de Juntos por el Perú, Catherin Palomino, se encuentran en el centro de un escándalo político tras la difusión de una serie de conversaciones de WhatsApp que revelarían una presunta relación sentimental entre ambos. Los hechos, revelados por un informe periodístico de Cuarto Poder el pasado 10 de agosto de 2026, implican no solo la vida privada del exmandatario recluido en el penal de Barbadillo, sino también presuntas amenazas contra sus familiares y un registro de 61 visitas de la parlamentaria al centro penitenciario entre 2024 y 2026. El caso es de suma importancia debido al posible uso de influencias políticas y la vulneración de los controles de seguridad en las visitas a un exjefe de Estado.
La controversia se originó con la publicación de mensajes fechados en mayo y junio de 2026, en los que Palomino supuestamente insultaba con adjetivos despectivos a familiares directos de Castillo y exigía una indemnización de 300,000 soles a su sobrino, Jaime Vásquez Castillo. Ante la gravedad de los chats, Pedro Castillo utilizó su cuenta de X para calificar de "falsas" estas versiones, sosteniendo que existe una campaña de la "prensa amarilla" para deslegitimarlo ante su familia nuclear. Según el exmandatario, las visitas que recibe en Barbadillo responden exclusivamente a temas políticos, sociales o jurídicos.
Por su parte, la diputada Catherin Palomino negó tajantemente ser la autora de los mensajes ofensivos, alegando que su teléfono fue vulnerado y su chip reactivado sin autorización semanas antes del reportaje. Sin embargo, el informe periodístico señaló que no existe una denuncia policial que respalde dicho hackeo. En una contraofensiva mediática, Castillo desvió la atención hacia el pasado, denunciando que años atrás se realizaban "Consejos de Ministros" y "reuniones de empresarios" en el mismo penal bajo el silencio de la prensa, advirtiendo que revelará "muy pronto" quiénes fueron los participantes de dichos encuentros.
Este escándalo surge en un momento de tensión política bajo el actual gobierno de Keiko Fujimori, donde las alianzas entre grupos como Juntos por el Perú y "Todo con el Pueblo" (vinculado a Castillo) están bajo escrutinio. La frecuencia de las visitas nocturnas de parlamentarios a Barbadillo, fuera del horario regular, ha puesto en duda la vigilancia del sistema penitenciario y la transparencia en las comunicaciones del expresidente. Además, la disputa legal con su sobrino Jaime Vásquez añade una fractura familiar al ya complejo entorno judicial de Castillo.
En la actualidad, tanto el expresidente como la diputada Palomino se mantienen firmes en sus negativas y aseguran que tomarán acciones legales frente a lo que consideran difamaciones. Mientras Palomino espera un pronunciamiento de los órganos competentes del Congreso, Pedro Castillo permanece en el penal de Barbadillo, habiendo dejado abierta una nueva caja de Pandora con su promesa de revelar detalles sobre reuniones clandestinas previas en dicho recinto. El caso continúa en desarrollo a la espera de peritajes técnicos sobre los dispositivos móviles implicados.




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