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PRIMER MES DEL CONGRESO BICAMERAL DEJA DISPUTAS POR COMISIONES, CASI UN CENTENAR DE PROYECTOS Y EL PRIMER CASO EN ÉTICA

27 ago
3 min de lectura

A 30 días de su instalación bajo la conducción de Miguel Torres, el nuevo Parlamento peruano definió el control de sus grupos de trabajo, donde Fuerza Popular y Renovación Popular dominan el Senado mientras los bloques de centro e izquierda lideran en la Cámara de Diputados.


Foto: RPP
Foto: RPP

El Congreso de la República completó este jueves 27 de agosto de 2026 su primer mes de funcionamiento bajo el restaurado sistema bicameral, un hito legislativo que fue inaugurado formalmente por su titular, Miguel Torres. Durante este periodo inicial en Lima, las diversas fuerzas políticas definieron las directivas del Senado y la Cámara de Diputados, instalaron las comisiones ordinarias y presentaron casi un centenar de iniciativas de ley. Este acontecimiento posee una enorme importancia institucional para el país, ya que marca el inicio de una nueva dinámica de pesos y contrapesos constitucionales que pondrá a prueba la gobernabilidad, la calidad técnica de las leyes y la relación del Poder Legislativo con el Gobierno de la presidenta Keiko Fujimori.


El proceso de reorganización parlamentaria se inició cronológicamente hace un mes con la sesión de instalación conducida por Miguel Torres. A partir de ese de momento, la prioridad de las bancadas se concentró en la pugna por las comisiones ordinarias, los espacios técnicos donde se estudian y dictaminan las propuestas de ley. En el Senado, la alianza conformada por Fuerza Popular y Renovación Popular logró asegurar la conducción de las comisiones con mayor peso normativo y decisorio del país. No obstante, en la Cámara de Diputados la correlación de fuerzas cambió de manera notable, haciéndose respetar la votación mayoritaria de los grupos parlamentarios de centro e izquierda, quienes se quedaron con las presidencias de comisiones clave en dicha instancia.


En paralelo a esta distribución del poder, los parlamentarios mostraron una intensa actividad presentando cerca de un centenar de proyectos de ley en apenas 30 días. Entre este paquete de propuestas legislativas, destacan múltiples iniciativas orientadas a derogar o modificar las polémicas "leyes pro crimen" que habían sido aprobadas por el parlamento unicameral anterior. Sin embargo, la agenda legislativa de este primer mes se vio rápidamente empañada por un escándalo ético. El primer expediente derivado de urgencia a la Comisión de Ética de la Cámara de Diputados apunta contra el legislador Julián Pérez Mallqui, perteneciente a la bancada de Juntos por el Perú. Pérez Mallqui afronta actualmente una investigación penal de carácter ordinario por una presunta agresión contra su expareja, hecho por el cual podría recibir una suspensión de funciones de hasta 120 días.


La relevancia del nuevo equilibrio de poder bicameral radica en el rol fiscalizador y de control de calidad que desempeñará la Cámara Alta. Para el constitucionalista y experto en derecho parlamentario Alejandro Rospigliosi, el Senado actuará como el filtro definitivo de las normas, teniendo la potestad de aprobarlas, reformarlas o archivarlas. Rospigliosi advirtió que el actual escenario genera incertidumbre, lo que exigirá consensos y alianzas pragmáticas para evitar el estancamiento de las leyes. En esa misma línea, la analista política Katherine Zegarra cuestionó la rapidez con la que se han presentado los casi cien proyectos de ley, señalando que la producción masiva no es sinónimo de calidad y que los parlamentarios requieren tiempo para estudiar y debatir técnicamente las propuestas dentro de sus bancadas.


Asimismo, el constitucionalista Erik Urbina enfatizó la urgencia de que la Comisión de Ética resuelva de forma célere el caso de agresión de Pérez Mallqui, al tratarse de un delito común grave. En el plano político-institucional, este primer mes deja en evidencia que la relación del Congreso con el Poder Ejecutivo estará fuertemente condicionada por la evaluación de las facultades legislativas solicitadas por el gobierno de Keiko Fujimori y por las mociones de interpelación ministerial promovidas por los sectores de oposición, las cuales servirán de termómetro para medir las tensiones en este nuevo periodo bicameral.


En la actualidad, tras concluir su primer mes de funciones, el Congreso de la República mantiene un panorama de incertidumbre legislativa pero con sus estructuras de trabajo ya formalmente constituidas. El estado del proceso parlamentario continuará en los próximos días con la derivación de las iniciativas presentadas a sus respectivas comisiones dictaminadoras. En este espacio, los senadores y diputados deberán iniciar el debate técnico de las facultades requeridas por el Gobierno y resolver con prontitud el proceso ético de Julián Pérez Mallqui, bajo la atenta vigilancia de una ciudadanía que demanda reformas de calidad frente a la crisis de seguridad ciudadana.


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