RUSIA LANZA ATAQUE MASIVO CON MISILES Y DRONES CONTRA KYIV Y ODESA
El ejército ruso atacó Kyiv y Odesa con misiles Zircon y casi 300 drones, provocando víctimas mortales y graves daños en hospitales e infraestructuras, mientras la defensa ucraniana logró interceptar la mayoría de los proyectiles enemigos.

Durante la noche del 24 de septiembre de 2026, las Fuerzas Armadas de Rusia ejecutaron un bombardeo masivo y combinado con misiles balísticos, proyectiles antibuque y un enjambre de casi 300 drones contra territorio ucraniano, concentrando sus impactos en las regiones de Kyiv, Odesa y Zaporiyia. La ofensiva a gran escala dejó un saldo de al menos dos personas fallecidas y decenas de heridos, además de severos impactos en hospitales de la capital y centros médicos regionales. El hecho reviste una crítica trascendencia estratégica y humanitaria al golpear directamente infraestructuras sanitarias, residenciales y de telecomunicaciones destinadas al sistema de alerta temprana de la población civil.
El ataque nocturno se inició con el despliegue coordinado de 282 drones de ataque, acompañados por misiles balísticos y proyectiles de alta velocidad. Frente al enjambre enemigo, la Fuerza Aérea de Ucrania activó sus sistemas de defensa aérea y logró interceptar 219 vehículos aéreos no tripulados, cuatro misiles antibuque Zircon, tres misiles balísticos y una munición merodeadora a reacción S8000 "Banderol". Pese a esta alta tasa de neutralización, las autoridades registraron impactos directos en 13 ubicaciones y la caída de escombros en otros 10 puntos de las zonas afectadas.
En la capital, Kyiv, las unidades del Servicio Estatal de Emergencias (SESU) confirmaron la muerte de dos civiles y atendieron a entre 8 y 18 heridos en cuatro distritos. La fuerza de las explosiones provocó daños estructurales en un hospital materno, un centro de diagnóstico clínico, una oficina de correos, almacenes, nueve viviendas particulares y decenas de vehículos. En la región de Odesa, los bombardeos causaron heridas a varias personas y dañaron gravemente el techo y el último piso de un centro médico local, destrozando además ventanas de una escuela y de un edificio residencial de 19 plantas.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia se adjudicó la autoría de los ataques asegurando que utilizó armas de alta precisión de emplazamiento terrestre, marítimo y aéreo. Según el mando castrense ruso, los objetivos incluyeron talleres de producción de drones en Kyiv, el centro de datos De Novo, la planta siderúrgica Zaporizhstal en Zaporiyia, subestaciones eléctricas y buques de carga en los puertos de Chornomorsk e Izmail.
Esta incursión se enmarca en una escalada sistemática contra la infraestructura crítica ucraniana. Días antes de este bombardeo, ataques rusos contra centros de datos en Kyiv dañaron las instalaciones de los proveedores Pavutyna y UTELS, dejando sin conexión a internet a unos 100,000 hogares y afectando el servicio en ciudades como Vinnytsia y Khmelnytskyi. Al respecto, el ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, denuncio que Moscú ataca de manera deliberada la infraestructura de conectividad y datos para inutilizar las redes de notificación de alarmas antiaéreas y dejar desprotegida a la ciudadanía.
En la actualidad, los equipos de emergencia y el personal médico en Kyiv y Odesa continúan con los trabajos de remoción de escombros y la atención de los heridos. En tanto, las Fuerzas Armadas de Ucrania mantienen en máxima alerta sus unidades de defensa aérea ante la previsión de nuevos ataques combinados contra los centros urbanos del país.




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