SICARIOS ASESINAN A JOVEN DE ONCE DISPAROS EN GAMBETTA BAJA EN EL CALLAO
Dos sicarios en motocicleta acribillaron a Roberto Riega Villanueva cuando caminaba con su pareja en Gambetta Baja. La Policía investiga el caso como un presunto ajuste de cuentas mientras rastrea la fuga de los criminales.

La madrugada del martes 27 de octubre de 2026, un sangriento ataque a balazos perpetrado por sicarios en motocicleta acabó con la vida de Roberto Karlo Riega Villanueva (18) en la zona de Gambetta Baja, en la provincia constitucional del Callao. El suceso involucró al joven de 18 años, a su pareja —quien resultó afectada durante el tiroteo—, a peritos de la Comisaría PNP Dulanto y a agentes del Departamento de Investigación Criminal (Depincri) del Callao. El crimen ocurrió específicamente cerca del cruce de la avenida Alameda con la calle Yahuarinas, cuando la víctima fue alcanzada por 11 disparos mientras intentaba esconderse debajo de un vehículo estacionado. Este hecho reviste una alta trascendencia e indignación social al registrarse durante el estado de emergencia decretado en la provincia chalaca, evidenciando el avance impune de la violencia armada que mantiene en constante zozobra a los vecinos del sector.
Los hechos se produjeron durante las primeras horas de la madrugada, cuando Roberto Karlo Riega Villanueva caminaba por la vía pública en compañía de su pareja. De pronto, dos sujetos desconocidos a bordo de una motocicleta interceptaron a los jóvenes y comenzaron a perseguirlos a lo largo de la calle mientras realizaban múltiples disparos. Desesperado por salvar su vida, el joven intentó huir corriendo y buscó refugio debajo de una camioneta aparcada en el lugar; sin embargo, los sicarios lo alcanzaron y le dispararon a quemarropa.
Tras la ráfaga de disparos, los atacantes emprendieron la huida en el vehículo menor con rumbo desconocido. Gravemente herido, el joven fue auxiliado y trasladado de emergencia al Hospital San José del Callao junto a su acompañante, pero los médicos confirmaron que llegó sin signos vitales debido a la severidad de sus lesiones. Por su parte, la mujer que lo acompañaba recibió atención médica y fue dada de alta horas después.
Minutos más tarde, efectivos de la Comisaría PNP Dulanto se movilizaron hasta la escena del crimen para acordonar el perímetro y realizar el aislamiento del área. Durante el registro técnico, los peritos de criminalística hallaron 11 casquillos de bala percutados y constataron que los proyectiles también perforaron el chasis de la camioneta donde la víctima intentó guarecerse. El caso fue asumido de inmediato por el Depincri del Callao. (Es preciso señalar que, de acuerdo con los reportes policiales oficiales, las autoridades no registran sospechosos capturados ni medidas judiciales dictadas a la fecha, abocándose a la identificación de los atacantes y al análisis de su ruta de escape).
Este violento homicidio se enmarca en un preocupante contexto de inseguridad que golpea a la provincia constitucional del Callao, donde los atentados con armas de fuego y ejecuciones por encargo se han vuelto recurrentes. Vecinos chalacos manifestaron su profunda consternación ante la falta de resultados del estado de emergencia en la jurisdicción, señalando que los comerciantes y residentes viven atemorizados por la constante zozobra. Asimismo, la hipótesis policial preliminar no descarta que el crimen responda a un ajuste de cuentas entre bandas rivales, sumándose a otros recientes hechos de sangre registrados en la zona.
En la actualidad, las investigaciones continúan bajo la conducción de la unidad especializada del Depincri Callao, la cual procesa las evidencias recabadas en la escena y revisa elementos para esclarecer la trayectoria de huida utilizada por los sicarios en la motocicleta. Las autoridades policiales continúan con las diligencias para determinar la identidad de los criminales y esclarecer el móvil exacto del asesinato, mientras la comunidad del Callao exige mayor resguardo policial y justicia para la víctima.




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