TRIBUNAL SUPREMO DE RUSIA EXCLUYE A YABLOKO, EL ÚNICO PARTIDO ANTIGUERRA, DE LAS ELECCIONES PARLAMENTARIAS
El juez Viacheslav Kirílov falló a favor de una demanda del partido pro-Kremlin Ródina, anulando la inscripción de la lista federal de la agrupación socioliberal por presunta "financiación extranjera" y supuestas violaciones de derechos de autor, en una decisión que sus líderes apelarán dentro del plazo de cinco días.

El Tribunal Supremo de Rusia ordenó el lunes 10 de agosto de 2026 la exclusión del partido liberal Yábloko, el único partido legal de ese país abiertamente opuesto a la campaña militar rusa en Ucrania, de las próximas elecciones parlamentarias programadas para septiembre. La decisión de anular la inscripción de la lista federal de candidatos responde a una demanda por presuntas irregularidades interpuesta por el partido nacionalista pro-Kremlin Ródina. Este fallo es de gran trascendencia ya que despoja a los votantes opositores de su última alternativa electoral legal y profundiza la supresión de la disidencia política en Rusia.
La exclusión se resolvió tras una extensa audiencia de más de nueve horas en el centro de Moscú. La demanda fue promovida originalmente por la agrupación ultraconservadora Ródina (Patria), que acusó a Yábloko de infringir los derechos de autor, violar las leyes contra el extremismo y cometer irregularidades en el financiamiento de la campaña. Durante la sesión, la Comisión Electoral Central (CEC) presentó un documento reservado provisto por el supervisor financiero estatal, Rosfinmonitoring, que supuestamente acreditaba que personas de la lista electoral de Yábloko habían recibido financiamiento extranjero, vinculándolo de manera particular con el magnate ruso exiliado Mijaíl Jodorkovski.
Tanto el presidente de Yábloko, Nikolái Ribakov, como sus abogados defensores rechazaron categóricamente los cargos de financiamiento ilícito ante el tribunal. Ribakov argumentó que los videos de apoyo de ciudadanos sosteniendo manzanas en redes sociales no fueron pagados por el partido, e intentó desligarse del respaldo público ofrecido desde el extranjero por opositores en el exilio, como Yulia Navalnaya. Pese a los descargos de la defensa, el juez Viacheslav Kirílov —el mismo magistrado que ilegalizó previamente a la organización de derechos humanos Memorial— declaró procedente la inhabilitación de los 269 candidatos del partido. Tras conocerse el fallo, cientos de simpatizantes se congregaron a las afueras de la corte para protestar al grito de "¡Vergüenza!", siendo amenazados por la policía con ser enviados de inmediato a oficinas de reclutamiento militar si no se dispersaban.
Esta inhabilitación ocurre en un escenario de extrema persecución contra los opositores al Kremlin, de los cuales la gran mayoría se encuentran actualmente encarcelados, exiliados o muertos. Yábloko, partido de corte socioliberal fundado en la década de 1990 por Grigory Yavlinsky, representaba el único partido legal de oposición que exigía un inmediato cese al fuego, negociaciones diplomáticas de paz con Ucrania y la liberación de más de 1,750 presos políticos. Sus lemas de campaña apelaban abiertamente a evitar una guerra nuclear y a vivir en una nación libre del miedo, tras casi cuatro años y medio de conflicto armado. La ofensiva contra la agrupación ya se había manifestado en la condena a siete años de prisión del exmiembro del concejo moscovita Maxim Kruglov, y en procesos penales similares contra dirigentes destacados como Lev Shlosberg y Boris Vishnevsky, inhabilitados bajo la ley de "agentes extranjeros".
En la actualidad, tras emitirse el fallo judicial, la dirigencia de Yábloko ha anunciado que apelará formalmente la sentencia, para lo cual cuenta con un plazo legal de cinco días. Nikolái Ribakov reafirmó el compromiso del partido de agotar las instancias legales para devolver la paz. El estado del proceso ingresa ahora a una fase de disputa legal en la que, según diversos analistas, la exclusión del partido demuestra el temor del Kremlin a que la plataforma de Yábloko canalizara masivamente el voto de protesta de la ciudadanía, la cual, según sondeos independientes, apoya mayoritariamente el inicio de negociaciones de paz.




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