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ÓSCAR ARRIOLA DEJA LA COMANDANCIA GENERAL DE LA POLICÍA NACIONAL

7 sept
3 min de lectura

El teniente general Fredy López Mendoza reemplazará al saliente jefe policial, quien anunció su pase al retiro en el Palacio de Gobierno agradeciendo el respaldo de Keiko Fujimori.


Foto: La Prensa Regional
Foto: La Prensa Regional

El comandante general de la Policía Nacional del Perú, Óscar Arriola Delgado, anunció el pasado domingo 6 de septiembre de 2026 desde el Palacio de Gobierno en Lima su relevo del cargo y su solicitud de pase al retiro voluntario de la institución. El oficial dio a conocer esta noticia en un pronunciamiento público acompañado por el presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta, el ministro del Interior, César Astudillo, y quien será su sucesor, el teniente general Fredy López Mendoza. Esta decisión posee una enorme trascendencia política e institucional para el país, ya que la salida de Arriola se concreta tras meses de constantes cuestionamientos y presiones políticas por la aparente ineficacia estatal ante el preocupante avance de la delincuencia y la criminalidad organizada.


La trayectoria del saliente jefe policial al mando de la institución concluye tras casi un año de gestión, habiendo asumido la comandancia general el 30 de septiembre de 2025 durante el mandato de Dina Boluarte. En su declaración de despedida del 6 de septiembre, Arriola informó que el relevo con el teniente general Fredy López Mendoza se materializará formalmente en los próximos días. El oficial defendió con firmeza su labor al manifestar: "Me voy con la conciencia absolutamente limpia y la frente muy en alto". Asimismo, agradeció de manera especial a la actual presidenta de la República, Keiko Fujimori, por el respaldo político otorgado durante su gestión frente a las complejas realidades del país, extendiendo el agradecimiento a los anteriores gobernantes que lo nombraron y mantuvieron en el puesto.


Tras el anuncio, el premier Luis Galarreta confirmó que el teniente general Fredy López Mendoza, quien hasta la fecha venía desempeñándose como jefe del Estado Mayor de la PNP, asumirá la conducción de la fuerza policial. Galarreta respaldó la decisión de Arriola como un "gesto de compromiso" y precisó que la designación de López Mendoza atiende a la prelación, la meritocracia y la transferencia institucional. El jefe del Gabinete recalcó que la seguridad ciudadana es la prioridad absoluta del gobierno fujimorista, por lo que respaldarán la labor constitucional con mayores recursos y herramientas tecnológicas para derrotar a la criminalidad. Al tratarse de un relevo de mando e inicio de un proceso administrativo de pase al retiro, este acontecimiento no implicó una persecución policial directa, capturas de sospechosos armados ni medidas de prisión preventiva dictadas por el Poder Judicial, manteniéndose estrictamente en el plano de la reorganización del Ejecutivo.


La salida de Óscar Arriola fue acelerada por graves episodios delictivos y una creciente insatisfacción frente a la respuesta operativa de la policía ante el crimen organizado. Entre los hechos más críticos destaca la masacre de Trujillo, perpetrada a fines de agosto por la banda delictiva "Los Pulpos", quienes disfrazados con chalecos falsos de la policía asesinaron a cuatro personas y secuestraron a un empresario minero. Este atentado motivó que, el 31 de agosto, las bancadas de Renovación Popular y Juntos por el Perú exigieran de manera unánime la remoción inmediata de Arriola. Asimismo, la inseguridad ha golpeado duramente al sector del transporte público en Lima y Callao, registrándose el asesinato de 72 transportistas por extorsión y cobro de cupos en lo que va de 2026 hasta agosto. A ello se suma la estadística de 169 homicidios ocurridos en el último mes y un total de 214 atentados contra buses registrados entre agosto de 2024 y mayo de 2026, dejando 152 víctimas mortales.


La gestión de Arriola también enfrentó severas críticas debido a la fallida captura del prófugo de la justicia Vladimir Cerrón. Pese a que el comandante general aseguró en mayo contar con una "tecnología superior" para detenerlo, Cerrón reapareció públicamente en un evento de su partido burlándose de la PNP y afirmando que estuvo a muy corta distancia de los efectivos sin ser ubicado. Finalmente, la situación del saliente jefe policial se vio comprometida en el ámbito judicial, al verse involucrado en al menos diez carpetas fiscales de investigación por presunta corrupción en Lima y Lima Norte, bajo sospechas de tráfico de influencias, negociación incompatible, concusión, abuso de autoridad y omisión de actos funcionales.


En la actualidad, Óscar Arriola Delgado alista los trámites correspondientes para formalizar su pase al retiro de la actividad policial, mientras Fredy López Mendoza se prepara para asumir de manera oficial la comandancia general. Sin embargo, el ambiente político se mantiene escéptico. Desde el Congreso, legisladores de la oposición y exministros del Interior advirtieron públicamente que la salida de Arriola no soluciona el problema de raíz de la PNP ni frenará de manera automática la crisis de inseguridad que azota al país. El proceso de transferencia de mando continuará bajo una estricta vigilancia civil y parlamentaria a la espera de conocerse si la nueva gestión implementará cambios estructurales de impacto frente al crimen organizado.

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